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Vn. Galán 1.988





Expedición Galán ‘88.
 
Un poco de historia.
Desde los primeros tiempos de la humanidad, las grandes montañas representaron para los hombres grandes desafíos, lo desconocido, un acercamiento a lo “más alto”, a sus dioses y, sobre todo, esa rara y hermosa sensación de ver el mundo a nuestros pies.
Catamarca, por su conformación geográfica tiene gran parte de su territorio salpicado de grandes cumbres montañosas. La A.M.C., pionera en integrar la puna catamarqueña (Antofagasta de la Sierra) con el resto de la provincia, empezó a interesarse por cumbres de la zona que los propios habitantes miraban como “entes superiores”, de las que sobresalían dos: Antofalla al noroeste y Galán al sureste de la puna.
Desde principios de la década del ’70, en algunos círculos científicos ya se manejaba información referida a que la cumbre conocida como Galán no era solo una cumbre sino un cráter volcánico. Un poco más tarde y con la intervención de fotos satelitales, logró determinarse que en realidad era un gigantesco cráter volcánico, que por sus dimensiones se constituía en realidad en la caldera volcánica mas grande del planeta, y una de las más importantes del sistema solar, con un diámetro de más de 30 Km y que estaba aún activo!
Estas afirmaciones científicas venían a reafirmar –una vez más- las profundas creencias de la gente de la zona, que desde tiempos prehistóricos veían al Galán como una cumbre o lugar sagrado, al que le tenían respeto, y muchos algo de miedo. Ya en tiempos prehispánicos, nuestros antepasados indígenas le rendían culto, y de relatos y evidencias encontradas en los alrededores, llegó a determinarse que eran frecuentes las incursiones de aborígenes al interior del cráter y a sus altas cumbres, donde realizaban ceremonias religiosas.
Entre los años 1.930 y 1.950, llegaron a nuestras montañas varias expediciones de investigadores y exploradores extranjeros, en busca de tesoros arqueológicos en las cumbres de nuestras montañas, especialmente la expedición del austriaco Mathias Rebitsch, que encontró en su cumbre principal tres altares ceremoniales. El más importante fue excavado y de su interior se extrajeron varios elementos constitutivos de un sacrificio simbólico (estos elementos fueron retirados y actualmente se encuentran en el Museo de la Plata).
Desde principios de los 80, empezó a descubrirse una serie de minerales –en esa época llamados estratégicos- que concitó la atención de potencias extranjeras, hasta que durante la época de la dictadura militar argentina (entre 1.980 y 1.982), llegó a la zona del Galán una expedición inglesa-norteamericana, pseudo científica (en realidad era militar), que con fines no dichos estuvieron varias semanas trabajando en el cráter. Finalmente se supo que andaban explorando un lugar apto para usarlo como depósito de residuos nucleares. Se cree que al final no pudieron conseguir este propósito debido a la apresurada retirada que hicieron (abandonando pertrechos), por el inicio de la guerra de Malvinas. Cuando la A.M.C. se enteró de esta expedición pidió integrar la misma, lo que fue negado por las autoridades civiles y militares (Regimiento de I.A. Nº 17).
En 1.974 ya hubo un intento de armar una expedición al Galán, que finalmente no pudo llevarse a cabo.
Ya en el año 1.986, junto al ex Presidente René Peralta, organizamos la expedición Antofagasta ‘86 y nos involucramos directamente con el conflicto limítrofe con Salta.
Todos estos elementos alimentaron nuestra curiosidad por intentar hacer cumbre en el lugar, fundamentalmente porque no se tenían referencias ni antecedentes de ascensiones deportivas nacionales ni provinciales, además de ser una zona prácticamente inexplorada y poco conocida.

Antes de iniciar el acercamiento a la Laguna Diamante, donde se instalaría el Campo Base de la Expedición.
 
Toda la A.M.C. se puso desde principios de 1.987 a trabajar para concretar el próximo proyecto deportivo: escalar la cumbre del volcán Galán. Se estableció como fecha de realización de la expedición entre el 8 y el 25 de enero de 1.988. Se invitó formalmente al Gobierno de la Provincia y a Gendarmería Nacional para integrar la expedición.
Varios eran los motivos que hacían irrenunciable este objetivo: el éxito de la Expedición Kuntur al Ojos del Salado, los antecedentes de altares ceremoniales en sus cumbres, la misteriosa incursión extranjera en la zona, las características de único en el mundo, los relatos de los bellos paisajes, especialmente de su bella laguna Diamante, y de ser la caldera geotérmica más importante del mundo.
Las cumbres del Galán están ubicadas a los 25º 58’ latitud S y 66º 55’ longitud O, y la más importante de todas, ubicada al N del conjunto de cumbres que componen los filos cumbreros, tiene una altura de 5.849 m.s.n.m.
Como una tarea previa a la expedición, realicé un vuelo en una aeronave de la provincia que sobrevoló el cráter o caldera volcánica, advirtiendo que tiene una formal oval con su eje mayor en dirección N-S, con una leve inclinación hacia el E. Los bordes son muy irregulares. Cromáticamente tiene una gran variedad, no solo de colores sino de variantes, y puede observarse que dentro del cráter está un lago o laguna llamada Diamante, que tiene unos 6 x 3 Km, y se encuentra recostada sobre el borde SE, de un intenso color turquesa. En el centro del cráter emerge una serie de cumbres que permanecen nevadas todo el año, advirtiendo a simple vista que las de mayor altura se encuentran hacia el N. Al norte del cráter, se advierten varios cursos de agua, posiblemente de vertientes donde fluye agua en estado de ebullición (el lugar lo denominan Aguas Calientes), donde nacen los ríos Aguas Calientes y Los Patos. El cráter se encuentra situado a unos 35 Km en línea recta hacia el E desde la Villa de Antofagasta, y a unos 50 Km en línea recta al N desde El Peñón.
 
Conforme a la información recabada en Antofagasta de la Sierra, existen tres caminos para llegar al cráter:
1.   Partiendo desde la Villa de Antofagasta hacia el N, hasta el ingreso de la huella que va a la vega de Real Grande –camino que se puede hacer en vehículos de doble tracción-, y desde allí iniciar la marcha caminando hacia el N por las sierras de Toconquis, que constituyen el borde O del cráter.
2.   Partiendo desde El Peñón hacia el N, por una huella que abrieron los ingleses cuando incursionaron en la zona en 1.981 –esta huella es solo apta para vehículos de doble tracción-, que sin atravesar accidentes geográficos importantes, bordea la laguna Grande y llega al borde sur del cráter, cerca del cerro Pabellón, donde hay que ubicar un portezuelo, que es el único lugar por el que se puede ingresar al cráter en vehículo.
3.   Partiendo desde la Villa de Antofagasta hacia el N, por la ruta hasta Incahuasi, unos 70 Km en línea recta (borde sur del Salar del Hombre Muerto), donde se debe ingresar al E bordeando el salar, bajar al humedal de Cerro Gordo y empezar a subir hacia Aguas Calientes (borde N del cráter).
 
Optamos por la 1º alternativa debido a que es la más corta y al poco apoyo logístico con que contábamos. La expedición fue declarada de interés provincial mediante Dcto. S.P.G. Nº 106 del 28/12/87, y fue otorgado un subsidio de cinco mil Australes.
Por su parte, la Universidad Nacional de Catamarca, mediante Resolución Nº 001 del 06/01/88, auspició la expedición y solicitó a las facultades de Tecnología y Ciencias Aplicadas, Ciencias Exactas y Naturales y Humanidades, el apoyo en información y en análisis de documentación y muestras por los aspectos de geografía, biología y geología que pudieran requerirse.
 

El Campo Base, instalado en una vega a orillas de la Laguna Diamante.

La Expedición.
Se la denominó EXPEDICION GALAN ’88. Durante el año 1.987 se realizó una intensa preparación física, así como controles médicos y charlas específicas a cargo del cardiólogo Jorge Sanagua, y el traumatólogo Florit.
La expedición estuvo integrada porEduardo Aroca (Jefe de Expedición), Ángel Ireba,Rubén Perea,Víctor M. Bulacio,Rudecindo Bulacios yRicardo Barrionuevo. El baqueano fue Catalino Soriano, en tanto que Pepe Rosa (radioaficionado del Radio Club Catamarca y Defensa Civil), se instaló con los equipos en la Villa de Antofagasta; nosotros llevábamos un equipo BLU con batería y panel solar, y la base estaba en el Radio Club Catamarca operada por el radioaficionado Hugo Romero.
Partimos el viernes 8 de enero de 1.988 a la mañana rumbo a la Villa de Antofagasta, donde arribamos a última hora de la tarde. El viaje tortuoso y agotador lo hicimos en un camión cargado con cajones de vino y otras proveedurías; no teníamos otra opción que ir sentados arriba de la carga. Pernoctamos en instalaciones de Gendarmería Nacional.
El domingo 10 partimos en un Unimog de G.N. por una huella precaria rumbo a la Vega de Real Grande (distante 30 Km); allí instalamos un primer campamento, donde nos estaba esperando el baqueano, Don Catalino Soriano, con seis mulas cargueras.
El lunes 11 a la mañana iniciamos la marcha a pie rumbo al este; a la tarde ascendimos hasta el filo del borde este del cráter, desde donde pudimos observar en una panorámica increíblemente bella todo el cráter, la laguna Diamante y el cerro Galán propiamente dicho. En el camino se observó una gran cantidad de refugios pircados y restos de cerámica.
A última hora del lunes, arribamos a orillas de la vega (4.500 m.s.n.m.), que alimenta la Laguna Diamante, donde armamos el Campamento Base, izamos las banderas nacional y de la A.M.C., y nos dispusimos a preparar el sistema de comunicaciones con el móvil instalado en la Villa de Antofagasta y la base de Catamarca.
En los días subsiguientes, se realizaron distintas actividades de aclimatación con ascensiones a cumbres cercanas. Se advirtió la ausencia de nieve o hielo en las zonas bajas, lo que obligó a consumir el agua de la vega, con las precauciones correspondientes ante la falta de información sobre su potabilización.
El domingo 17 a las 4:00 horas aproximadamente, y debido a que no pudo aclimatarse debidamente (presentaba síntomas de insuficiencia respiratoria con un posible principio de edema pulmonar), se decidió que Rubén Perea fuera evacuado a lomo de mula por el baqueano Catalino Soriano. En el contacto radial de las 9:00 horas, se emitió el alerta al móvil en la Villa, donde se movilizó a G.N., que de manera inmediata partió con una ambulancia Unimog y personal médico a encontrarlos en la zona de la vega de Real Grande. Allí le hicieron las primeras intervenciones y fue bajado a la Villa, donde se repuso satisfactoriamente. Rubén continuó en la Villa junto a Pepe Rosa brindando tareas de apoyo; el baqueano regresó al otro día al Campamento Base.
 
El Ataque a la Cumbre.
Se estableció, entonces, como fecha de intento de asalto a la cumbre el día martes 19 de enero. Llegado ese día, partimos los cinco integrantes restantes más el baqueano, divididos en dos grupos, a fin de atacar las dos cumbres que se apreciaban como las más importantes. Iniciamos el acercamiento por un importante cono de eyección ubicado unos 6 Km al E de la vega, donde teníamos instalado el Campamento Base. Al principio, muy ancho y, a medida que íbamos ascendiendo, se iba enangostando cada vez más y con un desnivel cada vez mas pronunciado. El Grupo 1 estaría integrado por Eduardo Aroca, Ángel Ireba y Rudy Bulacios, en tanto que el Grupo 2 estaría integrado por Víctor Bulacio, Ricardo Barrionuevo y Catalino Soriano (baqueano).
El Grupo 1 atacaría la cumbre ubicada al N y el Grupo 2 la ubicada al S del acarreo por donde íbamos ascendiendo. A unas horas de andar, la quebrada se divide en dos vertientes importantes, por lo que decidimos que los dos grupos se separen: el Grupo 1 toma hacia la izquierda y el Grupo 2 por la derecha. Esa noche armamos el único campamento de altura que sería necesario, a los 5.500 m.s.n.m., sabiendo que las cumbres no deberían estar muy lejos.
El Miércoles 20 nos levantamos con el sol, desayunamos y partimos con mochilas de ataque hacia la cumbre; pasado el medio día, el Grupo 1 identifica el filo cumbrero y lentamente avanzamos por él. Visualmente tenemos contacto con el Grupo 2 que logramos ver a nuestra derecha, también ascendiendo hacia su cumbre. Los últimos metros son extremadamente agotadores, con una pendiente muy pronunciada, roca suelta y nieve. El día es claro, luminoso, con mucho sol, algo de viento y muy frío. Hacemos cumbre llegando en primer lugar Rudy Bulacios, luego Ángel Ireba y, finalmente, Eduardo Aroca. Se trata de una cumbre muy pequeña, con un reducido espacio para los tres. Luego de los brindis correspondientes, ubicamos un montículo de piedras de donde extraemos un banderín azul del C.A.M. (Club Amigos de la Montaña) de Salta, y un testimonio de la llegada de la expedición salteña del 9 de abril de 1.982. Un poco más abajo, debajo de otro montículo, ubicamos un distintivo militar perteneciente al Tte. Tanoni, una ración de alimentos envasada al vacío de origen inglés, y papeles con leyendas borradas por el tiempo.
Cerca de la cumbre, se logró observar los tres altares ceremoniales construidos con la misma roca volcánica de la cumbre, los que no pudieron ser tocados debido al extremo cansancio que teníamos, y por la fuerte incidencia del mal de altura. Dejamos nuestro testimonio en la cumbre, lo mismo que una imagen de la Virgen del Valle en una grutita improvisada. El otro Grupo hizo cumbre en horas de la siesta, encontró evidencias arqueológicas que no pudieron destapar y elementos de la expedición inglesa.
Luego de las fotos de rigor, iniciamos el descenso, levantamos el Campamento de Altura y bajamos por la misma vertiente, llegando al Campamento Base a últimas horas de la tarde.
El jueves 21 desarmamos el Campamento Base e iniciamos la salida del cráter por la sierra de Toconquis. En horas de la tarde llegamos a la vega de Real Grande, donde nos esperaban pobladores de Antofagasta de la Sierra que habían subido a nuestro encuentro con bebidas calientes y mucho aliento.
Finalmente, retornamos en una camioneta del Senador Vázquez hacia la Villa, donde descansamos el día viernes 22.
MISION CUMPLIDA. ANAJ KARMA KUNTUR INA!!!
 
 
 
                                                                                             J. Eduardo Aroca
                                                                                            Jefe de Expedición









Copyright © por Agrupación de Montaña Calchaquí Derechos Reservados.

Publicado en: 2009-04-03 (5138 Lecturas)

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