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Arqueología de Alta Montaña





La A.M.C. y la arqueología de altura.
 
            El presente artículo se relaciona con expediciones en las que se desarrollaron tareas arqueológicas consideradas de interés.
1.972 Expedición al Volcán Antofalla. Antofagasta de la Sierra. Pcia. de Catamarca.
            Organizada por el Ateneo de Investigaciones Antropológicas de Catamarca, posteriormente Ateneo de I. A. de Cat. “Dr. Omar A. Barrionuevo”, se llevó a cabo desde el 11 de noviembre al 7 de diciembre de 1.972, y estuvo integrada por el mencionado Dr. Barrionuevo, que en algún momento ocupó la presidencia de la A.M.C. y yo, contándose con los servicios de Dn. Marcelo Gutiérrez como baquiano.
            El viaje lo hicimos en un vuelo regular de la Dirección Provincial de Aeronáutica a cargo del piloto Raúl Bertero, llegando a destino sin ningún inconveniente.
            12-11-72: montamos en nuestras respectivas mulas y juntamente con Dn. Marcelo, iniciamos la marcha con rumbo a Antofalla, localidad ubicada a unos 75 Km, de la Villa de Antofagasta. La tropa estaba integrada, además, por tres animales de carga (mulares).
            A la noche acampamos en la Junta de Calalaste (4.200 m.s.n.m.), y los tres nos metimos en la pequeña carpita -apta para dos personas- dispuestos a dormir, pero prontamente Dn. Marcelo salió, armó afuera una cama con carona, peleros, pellones, colchas y, colocando sobre todo ello una lona impermeabilizada, se introdujo en su cubil para no moverse hasta el otro día. Hombre acostumbrado a los espacios abiertos, en adelante pernoctó de la misma forma.
            13-11-72: luego de cruzar el Salar de Antofalla en horas de la siesta, arribamos a la población a las tres de la tarde, donde nos recibió Dn. Nicolás Ramos.
            A la mañana siguiente nos fuimos a Tebenquiche, donde realizamos una prospección del importante yacimiento arqueológico que allí existe; regresamos, y el 17-11-72 dimos comienzo a la travesía hasta el Volcán Antofalla (6.440 m.s.n.m.), cuyo ascenso era uno de los objetivos principales, pues teníamos datos sobre la existencia de construcciones prehispánicas en su cumbre. Sin embargo, el intento concretado el día 19, no tuvo un final feliz, pues faltándonos unos ciento cincuenta metros y ante la imposibilidad de continuar, ya anocheciendo, tuvimos que regresar al campamento base, donde llegamos a las 23:40 horas.
            20-11-72: desandamos el camino hasta Antofalla y el 21, después de un corto descanso, continuamos hacia Las Botijuelas, donde al atardecer nos recibió Dn. Leopoldo Morales, que vivía con Isabel, su esposa, y unos niños de corta edad. El Dr. Barrionuevo, por pedido de sus padres, apadrinó y bautizó a Cristóbal.
Así narra Omar el acto en su diario de viaje: “A las 8:30 horas, el matrimonio Morales, Leopoldo e Isabel, bien lavados, con ropas limpias y teniendo en brazos a su pequeño hijo Cristóbal en la puerta de su habitación, me lo ofrecieron para que lo bendiga y sea a partir de ese momento su padrino”.“El niño tenía hechos con sus cabellos dos trencitas. Yo le dije que en nombre de Dios, la Virgen y San Antonio (Santo que me alcanzaron los dueños de casa), lo bendecía y además que imploraba a la bondad de la Pacha Mama para que lo haga un hombre de bien, respetuoso y cuidadoso de sus padres. Acto seguido, le pusieron un rosario en el cuellito y me dieron una tremenda tijera de esquilar lana con la cual le corté las dos trencitas quedando así formalizado el padrinazgo, y yo siendo compadre con el matrimonio Morales. Como ofrenda le di a mi ahijadito dinero, y prometí a sus padres enviarles ropa desde Catamarca”.
En la zona detectamos tumbas prehistóricas ya violadas.
23-11-72: partimos hacia Las Quinuas. Allí residían Antonio e Isadora Alancay. El día 24 recorrimos el lugar y nos dimos con un extenso cementerio indígena. Varias tumbas habían sido destapadas y podían observarse gran cantidad de restos humanos y trozos de cerámica esparcidos por el suelo, como también una que otra vasija entera.
27-11-72: iniciamos el recorrido con destino a Inca Huasi y al medio día arribamos a la vega del mismo nombre donde se encontraba el puesto de Dn. Pablo Vázquez. Allí se encontraba también Dña. Genoveva Vázquez y unos niños de corta edad.
Arqueológicamente, el lugar resultó muy pobre. Se detectó un recinto habitacional y una sepultura ya depredada.
El 28 tomamos rumbo a la Vega del Cuero de Purulla, transitamos hasta el Salar de la Tramontana, prospectamos un yacimiento arqueológico y continuamos hasta el salar denominado Puntas de Aguas Blancas. Allí existía un asentamiento precolombino que fue registrado y continuamos viaje llegando a la vega al atardecer. El día 29 arribamos a la Laguna de Purulla donde ubicamos restos de un extenso asentamiento indígena. Lo registramos y regresamos a Inca Huasi.
01-12-72: a eso de las diez de la mañana partimos para el desierto de Carachipampa y en horas de la tarde llegamos a la casa de Dña. Delfina Vázquez, donde acampamos. El día dos de diciembre nos fuimos hasta el Volcán de Carachipampa. En la cumbre del mismo encontramos unas construcciones prehistóricas.
02-12-72: tomamos rumbo a la Vega El Jote. Como a las cuatro de la tarde acampamos en un puesto abandonado, y luego prospectamos un yacimiento allí existente. El cementerio había sido ya profanado.
04-12-72: a las nueve iniciamos el regreso a Antofagasta de la Sierra, donde arribamos a las 17:00 horas. Los días cinco y seis de diciembre concretamos exploraciones y registros de algunas manifestaciones rupestres cercanas a la Villa.
07-12-72: en el avión al mando de Raúl Bertero iniciamos el regreso a San Fernando del Valle. Durante la expedición habíamos hecho un recorrido de aproximadamente 600 Km, y relevado los siguientes yacimientos arqueológicos:
Junta de Calalaste: 4.200 m.s.n.m. Horizonte precerámico.
Tebenquiche: núcleos habitacionales dispuestos en terrazas a ambos lados del río. Sepulcros ordenados en cementerios.
Las Lagunitas: yacimiento precerámico. Restos de cerámica. Camino de herradura a Las Botijuelas, recintos circulares pircados dispuestos cada 5 a 8 Km
Las Botijuelas: yacimiento con habitaciones de planta circular ubicado en la margen izquierda de la vega, a unos 3.500 m.s.n.m. Sepulturas ya depredadas.
Las Quinuas: cementerio indígena sobre la terraza izquierda de la vega. Gran cantidad de sepulcros profanados. Material esparcido por el suelo. Quebrada de las Minas, recintos habitacionales en las márgenes de un arroyo seco a 3.900 m.s.n.m.
Incahuasi: recinto habitacional a 3.700 m.s.n.m. Sepulcro violado. Gran cantidad de puntas de proyectiles líticos diseminados por el campo aledaño.
Salar de la Tramontana: asentamiento indígena sobre su costa norte con viviendas circulares.
Juntas de Agua Blanca: yacimiento en la parte central del salar formado por recintos circulares. Al oeste del salar, yacimiento aprovechando oquedades en farallones de toba volcánica. Se lo denominó Yacimiento de la Peña Colorada.
Vega de Cuero de Purulla: yacimiento en la margen derecha del río. Gran cantidad de restos líticos.
Laguna de Purulla: yacimientos al oeste de la laguna con viviendas circulares.
Volcán de Carachipampa: construcciones precolombinas en la cumbre.
Vega del Jote: yacimiento sobre margen izquierda del río. Enterratorios depredados.
El Saladillo: conjunto de viviendas pircadas en oquedades de toba volcánica.
Villa de Antofagasta: diversas manifestaciones de arte rupestre.
1.988. Expedición al Volcán Galán. Antofagasta de la Sierra. Pcia. de Catamarca.
El Volcán Galán es una formación con características especiales, ya que se trata de una caldera de grandes dimensiones, cuyo diámetro superior es de aproximadamente 40 Km, elevándose sus bordes a 5.000 m.s.n.m.
La expedición fue organizada por la A.M.C., y se inició el 10 de enero de 1.988. Estaba integrada por Eduardo Aroca (Jefe de expedición), Rubén Perea, Ricardo Barrionuevo, Rudy Bulacios, Angel Ireba y yo. Como baquiano iba Dn. Catalino Soriano.
El trece de enero iniciamos la marcha a pié desde la Vega del Real Grande, donde habíamos pernoctado luego de arribar al lugar en un camión de Gendarmería Nacional. Luego de una larga caminata, llegamos al borde de la Cordillera de Toconquis (5.000 m.s.n.m.), de donde divisamos la Laguna Diamante, ubicada en el fondo de la caldera; unos 1.000 metros más abajo. Doce horas nos demandó la travesía, y a las 21:30 horas, arribamos a la laguna, a orillas de la cual levantamos el campamento base. Un desagradable sentimiento me embargaba. Allí habían estado, también, los integrantes de la expedición anglo-argentina que en noviembre de 1.981 se hicieron presentes en la zona y realizaron exploraciones y estudios referidos a la existencia de minerales estratégicos, como así también sobre la posibilidad de instalar un basurero atómico, cuestión comentada por la prensa en su momento.
El sábado 16, Perea tuvo que ser regresado a la Villa de Antofagasta. Había sido afectado por la puna y no tenía posibilidades de recuperación.
El martes 19 nos pusimos en movimiento buscando la cumbre más alta. A eso de las tres de la tarde nos detuvimos en un lugar donde confluían dos quebradas y nos dividimos en dos grupos: Aroca, Ireba y Bulacios irían hacia una elevación que parecía la más alta; Barrionuevo, Dn. Catalino y yo lo haríamos buscando un cerro donde, según me dijera el baquiano, había unas construcciones.
A las 14:30 horas, del día siguiente hicimos cumbre. El registro del lugar permitió encontrar testimonios dejados por un capitán inglés y un argentino en 1.981. También restos arqueológicos. Los integrantes del otro grupo lograron, asimismo, hacer cumbre y encontraron, según dijeron, el lugar donde Mathías Rebitsch en 1.956 excavó, extrayendo luego unas estatuillas de origen incaico. Rescataron, por otro lado, el testimonio de una expedición del Club Andino de Salta, concretada en 1.982.
El día 23 de enero regresamos, como pudimos, a San Fernando del Valle. Durante la expedición habíamos relevado los siguientes yacimientos arqueológicos:
-Dos unidades pircadas al pie del Toconquis, en el extremo norte de la Laguna Diamante. Cerca, hacia el norte, ocho construcciones de planta circular, unidas en grupos de dos y tres. Sus paredes eran muy bajas.
-Al borde de la laguna, por el oeste y a unos cincuenta metros sobre su nivel, algunas cuevas naturales que mostraban sus bocas tapadas con pircas.
-Pequeño recinto circular con paredes pircadas y parte del techo abovedado.
-Precumbre de El Negro, hacia el oeste, recinto circular pircado.
-Cumbre: largo muro pircado, doble, con relleno.
-Noroeste de la laguna: varios bloques de piedra de gran tamaño y forma aplanada dispuestos sin orden aparente. Al retirar en parte uno de ellos y practicar un sondeo, apareció gran cantidad de huesos calcinados, posiblemente de camélidos, cerámica de uso doméstico y un fragmento de punta de proyectil en basalto.
 
1.989, 1.990 y 1.991. Expediciones al Inca Huasi. Tinogasta. Pcia. de Catamarca.
1.989: se inició el sábado siete de enero en horas de la mañana. A las diez de la noche llegamos a Las Grutas, 21 Km, antes del Paso de San Francisco, donde se encuentra un destacamento de Gendarmería Nacional. Integraban la expedición: Oscar Agüero (Jefe de Expedición), Hugo Romero (a cargo de las comunicaciones), Rubén y Alberto Perea, David Lucero, Rudy y Victor Cesar Bulacios, Raúl Herrera, Lucrecia Molas Vera y yo, Victor Manuel Bulacio.
El 09-01-89 levantamos campamento y en un camión del destacamento nos aproximamos al Inca (6.713 m.s.n.m., según Operational Navegation Charts -USA- aunque seguramente su altura es algo menor), y al lado de unas afloraciones rocosas instalamos el campamento base. El ataque a la cumbre se previó para ser iniciado el día doce, y así, Lucero, Rubén Perea, Rudy Bulacios y Agüero partieron temprano. Otro grupo, integrado por Bulacio, Herrera, Barrionuevo y Victor César Bulacios, lo hicieron al día siguiente, siguiendo las huellas de los primeros.
El 15-01-89 los del primer grupo hicieron cumbre en medio de una tormenta y regresaron al campamento de altura N° 2. De los restantes montañistas, Victor César Bulacios y Herrera consiguieron llegar al mismo campamento y esperar allí a los que bajaban de la cumbre. Barrionuevo y yo nos volvimos al base, pues no teníamos posibilidad de ir más arriba. El día quince arribaron todos sin inconvenientes. En esta expedición también fue ascendido el San Francisco.
En la zona realicé exploraciones hasta la base misma del Inca Huasi, detectando numerosos restos arqueológicos, lo que me llevó posteriormente a organizar nuevas expediciones buscando el santuario que presumí había en el cerro.
De regreso a la Capital hice un audiovisual que fue exhibido repetidamente.
 
1.990: en esta expedición, organizada por mí con fines puramente arqueológicos, participaron Hugo Romero, Marcelo Brandán, Ricardo Barrionuevo y Alberto Manso, estudiante de arqueología designado por el Dr. Rodolfo Raffino, Prof. Titular de la Facultad de Ciencias Naturales y Museo de la Universidad Nacional de la Plata, para integrar la misma ante una invitación que le hiciera oportunamente. Manso debió regresar por haber sido afectado tempranamente por la puna.
Durante el transcurso de la expedición efectuamos nuevas exploraciones y Brandán, juntamente con el Cabo de Gendarmería, Demetrio Soraire, que ocupó el lugar de Manso, lograron hacer cumbre en el Inca Huasi donde detectaron una construcción prehispánica.
 
1.991: Se inició el nueve de noviembre. Objetivo: trabajar en la construcción detectada el año anterior en la cumbre del Inca y otras en una de las laderas del mismo. Participaron: Hugo Romero, Angel Ireba, Marcelo Brandán y Sergio Caletti. Además, Adolfo Quiroga y Hugo Ferradans.
El día domingo 17, Brandán e Ireba excavan en el “altar” y logran descubrir una estatuilla y una canastita, ambas de origen incaico. Fueron extraídas y bajadas. Posteriormente, se entregaron a las autoridades de la provincia, como corresponde, y al cabo de cuatro años, por gestiones personales en el Banco de Catamarca y del Lic. Francisco Ramón Agüero en la Dirección Provincial de Antropología, se acondicionaron en una urna especial que fue ubicada el 07-12-95 en el Banco de la Nación Argentina (ex-Banco de Catamarca, calles República y Sarmiento), donde se encuentran actualmente en exhibición permanente.
Durante la expedición se relevaron los siguientes yacimientos arqueológicos:
-Asentamiento a unos tres kilómetros desde Las Grutas en dirección SO. Se levantó cerámica incaica de superficie.
-Desde Las Grutas, a unas tres horas de marcha a pié hacia el oeste y en una ladera de una loma que mira al Cerro San Francisco, asentamiento construido con piedras pircadas en muy buen estado de conservación. Se recogió de superficie cerámica igual a la anterior.
-Al SO de este yacimiento, al borde de la laguna San Francisco, cerca de los faldeos del Inca Chico, yacimiento con recintos circulares, pircados, muy buena conservación. Se levantó un trozo de cerámica tosca y una punta de proyectil lítico.
-Al pié del Cerro Inca Huasi, detrás de los volcanes gemelos que se le anteponen, unas construcciones pircadas, circulares, con paredes que se elevan a 1,50 m. No se rescató material.
-Dos unidades compuestas cada una de ellas por dos recintos pircados, circulares, compartiendo una misma pared en el lugar de contacto. Un sondeo practicado no entregó material alguno. Se encuentran en la ladera que mira a los dos volcanes precitados, a unos 5.000 m.s.n.m.
-Altar ceremonial en la cumbre del Inca Huasi construido con piedras pircadas. Diámetro 2 m. Altura 0,80 m. Rellenado con piedras. En el centro una gran laja plana triangular, colocada a modo de pirámide.
-Estatuilla incaica posiblemente de oro, totalmente vestida.
-Canastita tejida con vegetales y asegurada con una malla de hilo conteniendo hojas de coca.
            Todos los trabajos arqueológicos llevados a cabo (en el Galán e Inca Huasi), lo fueron con autorización de los organismos oficiales respectivos. Los documentos correspondientes se encuentran en mi poder y pueden ser consultados por quienes así lo deseen.
            Las expediciones de 1.990 y 1.991 fueron organizadas y dirigidas por mí en forma personal. Contaron con el auspicio de la Dirección Provincial de Antropología y el apoyo institucional de la A.M.C.
 
 
Víctor Manuel Bulacio.









Copyright © por Agrupación de Montaña Calchaquí Derechos Reservados.

Publicado en: 2009-04-03 (4833 Lecturas)

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